La tibia y el  peroné son dos huesos ubicados en la pierna, son del grupo de los huesos largos, van desde la rodilla hasta el tobillo. Al estar tan expuestos casi por debajo de la piel el riesgo de fractura es alto.

Epidemiologia

  1. Edad: entre los 20 y 40 años es más frecuente
  2. Practicantes de deportes de contacto: Futbol, Taekwondo o karate por mencionar algunos
  3. Personas que presentan osteopenia (debilidad ósea)
  4. Motociclistas

Causas

  1. La principal es el traumatismo directo en la pierna
  2. Torsión de la pierna con el pie fijo
  3. Traumatismos repetidos (Fractura por estrés en corredores por ejemplo)

Síntomas

  1. Deformidad de la pierna
  2. Dolor al apoyar
  3. Dolor al tacto
  4. Inflamación

Diagnóstico

  1. Se realiza con Radiografías de pierna en proyección anteroposterior y proyección lateral

Tratamiento

  1. La fractura de tibia y peroné en niños habitualmente se maneja de manera conservadora.

Generalmente ante fracturas que denominamos “in situ” (fractura que presenta solo el trazo de la fractura y que no tuvo ningún desplazamiento) podría valorarse la colocación de un aparato de fibra de vidrio o yeso por 6 a 8 semanas teniendo control de rayos X periódico para verificar que la fractura continúe alineada.

  1. Quirúrgico. En la mayoría de los casos la fractura en adultos la resolución será quirúrgica y dependiendo del sitio de la fractura es el tratamiento a utilizar (placas, tornillos, fijador externo o clavo centromedular), bajo cualquier de los métodos lo que se busca es mantener la alineación de la tibia.

 

Cuando el traumatismo es tan fuerte la fractura de tibia y peroné es prácticamente inminente, sin embargo el contar con indumentaria para proteger la pierna ayuda a disminuir algunos riesgos.

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