Muy frecuente es que la práctica deportiva se acompañe de una lesión en algún momento de la vida. El corredor se tironea o se acalambra, el jugador de futbol se lastima la rodilla, la patinadora y la gimnasta sufren esguinces, y así empezamos a enumerar cada disciplina con su lesión más frecuente. Pero, ¿Qué hacer? ¿Cómo prevenir y no lastimarnos tanto?

Hace algunos años realizamos un estudio en el cual se evaluaron los factores de riesgo para presentar una lesión deportiva (Díaz de León y colaboradores, 2007). Los resultados fueron publicados en una revista internacional  en donde se enumeraron las causas más frecuentes para poder desarrollar una lesión en el deporte. Entre ellas se encuentran:

  1. Entrenar menos de 4 horas favorece a la lesión. Cuando una persona entrena menos de 4 horas a la semana no permite que su organismo desarrolle la capacidad para poder responder a los estímulos propios del deporte. Por ejemplo: el que corre 4 horas o más a la semana sabe cómo correr generalmente, controla la respiración, conoce la cadencia de su paso, del braceo o sabe cómo caer al momento de dar un paso, y los que no entrenan cuando menos 4 horas no tienen ese control.
  2. Sobre entrenamiento. Por un lado comentamos la falta de horas para el entrenamiento pero también el exceso causa lesión. Cada persona es diferente y cada uno debe tener un programa individualizado de entrenamiento, esto cuando menos es en los deportes individuales.
  3. Falta de calentamiento. Como bien lo dice esta fase del ejercicio, el calentamiento o pre acondicionamiento físico está diseñado para preparar (acondicionar) al cuerpo para el ejercicio. Un buen calentamiento va de 10 a 60 minutos. La falta de un buen calentamiento ocasiona lesiones, principalmente musculares y ligamentarias.
  4. Falta de estiramiento. Generalmente esta fase se realiza al término de la práctica deportiva y es en donde los músculos, tendones y articulaciones se estiran, buscando así descansar al organismo y mantenerlo listo para la siguiente exigencia.
  5. Falta de equipo o indumentaria deportiva adecuada. Cuando se practica el ejercicio es importante contar con tenis adecuados para la disciplina a practicar. En el caso del jugador de futbol rápido existen zapatos especiales para ello, como lo es en el basquetbol y en el atletismo. Dependiendo del tipo de superficie el calzado también puede variar.
  6. Hidratación deficiente. La ingesta de líquidos es muy importante. Lo hemos comentado en temas de lesiones musculares y recalco que la gran mayoría de fibras musculares están compuestas por agua, siendo entonces que la falta de ella puede causar desequilibrios hidroelectrolíticos y metabólicos.
  7. No fortalecer acorde a los requerimientos del ejercicio. Este tema cada vez cobra más importancia ya que actualmente nuestros deportistas no solamente corren o juegan una modalidad deportiva sino también nadan, juegan soccer, brincan, etc. con lo cual necesitamos que el cuerpo sea más resistente. Esto se logra muy bien con trabajos específicos de fuerza, por ejemplo los atletas de alto rendimiento deben acudir a un gimnasio cuando menos 4 días a la semana para poder trabajar ciertos grupos musculares y darles más resistencia y con ello abatimos en un gran porcentaje una lesión muscular y articular, específicamente de rodilla y de cadera.
  8. No descansar. Un buen descanso puede marcar la diferencia entre sufrir o no una lesión. Descansar antes de estar cansado.

Estos 8 puntos espero sean de utilidad, si ustedes ponen atención todos son muy fáciles de lograr, solo se requiere disciplina para llevarlos a cabo.

Dediquen tiempo al ejercicio, dediquen tiempo al estiramiento, al calentamiento y al descanso.